La cebolla encurtida es de esas preparaciones indispensables que siempre viene bien tener a mano. No solo aporta color, sino también un equilibrio perfecto entre acidez, dulzor y una textura ligeramente crujiente. Es una forma muy sencilla de aportar un toque de frescura y sabor a sándwiches, hamburguesas, ensaladas y muchos otros platos.
Seguro que cuando la pruebes se convierte en un elemento indispensable en tu cocina. Con solo 5 ingredientes y unos minutos de preparación, tendrás lista una cebolla encurtida que querrás tener siempre en la nevera para acompañar todo tipo de recetas.
Consejos de preparación
La elección del vinagre
Aunque cualquier vinagre nos sirva para preparar encurtidos, todo dependerá del resultado que busquemos. El tipo de vinagre marcará el resultado final. Si prefieres un sabor más ácido, utiliza vinagre de vino o de manzana. En cambio, si buscas un resultado más suave y ligeramente dulce, te recomiendo el vinagre de arroz, ya que tiene un sabor mucho más sutil.
El corte de la cebolla
El truco para que la cebolla encurtida quede perfecta, está en cortarla en aros muy finos de manera que absorban mejor el vinagre. Mi recomendación es utilizar una mandolina para que el corte sea fino y además que todas las rodajas tengan el mismo tamaño. Si no tienes una mandolina, puedes cortar la cebolla con un cuchillo bien afilado.
El equilibrio entre sabores
La clave de una buena cebolla encurtida está en encontrar el equilibrio entre la acidez del vinagre, el dulzor del azúcar, y la sal. ¡Por eso me encanta esta receta! Todos los ingredientes están balanceados.
Cómo conservar la cebolla roja encurtida
Para mantener todo su sabor y textura, conserva la cebolla encurtida en un tarro de cristal hermético en la nevera. Se conservará perfectamente durante 2 semanas.
Cómo utilizar la cebolla encurtida
Aunque una simple tostada de aguacate ya gana muchísimo con unas rodajas de cebolla encurtida por encima, sus posibilidades van mucho más allá. Estas son algunas de mis formas favoritas de disfrutarla:
- Sándwiches y tostadas: En sándwiches como el pulled pork o el tamago sando, en wraps tipo shawarma, o en tostadas con aguacate y huevos revueltos.
- Ensaladas: En ensaladas de coliflor, ensaladas de garbanzos o ensaladas de patata.
- Hamburguesas: Ya sean de carne o vegetarianas, la cebolla encurtida aportará un extra de sabor y frescura en cada bocado.
- Platos mexicanos: Como burritos, fajitas, quesadillas o tacos.
Cebolla roja encurtida
¿Quieres darle un toque diferente a tus ensaladas, tacos, hamburguesas o bowls? La cebolla encurtida es la forma más fácil de añadir un contraste de sabor y color a cualquier plato.
Ingredientes
- 250 g cebolla morada
- 150 ml vinagre arroz
- 150 ml agua
- 1 cdta sal
- 1 cdta azúcar
Elaboración
1. Calienta los líquidos y diluye la sal y el azúcar.
2. Pela y corta la cebolla en rodajas finas (idealmente con una mandolina).
3. Mezcla en un tarro de cristal con cierre hermético las rodajas de cebolla con el líquido, y deja reposar 30 minutos. Conserva en la nevera.


